EL DESAYUNO. ¿LA COMIDA MÁS IMPORTANTE DEL DÍA?

EL DESAYUNO. ¿LA COMIDA MÁS IMPORTANTE DEL DÍA?

Children Having Complete Breakfast — Image by © moodboard/Corbis

LA IMPORTANCIA DEL DESAYUNO EN EDAD ESCOLAR

Probablemente hayas oído un millón de veces que “el desayuno es la comida más importante del día”; pero resulta que puede ser cierto, especialmente cuando se trata de niños en edad escolar. Tomar un desayuno saludable antes de comenzar el día está relacionado con una mejor concentración, mejores notas en sus exámenes, mayor cantidad de energía, una mayor ingesta de vitaminas y minerales e incluso un peso corporal más adecuado. El desayuno es especialmente importante para niños y jóvenes cuyos cerebros consumen aproximadamente la mitad de la energía de la que dispone su cuerpo.

Mejora la concentración

Aquellos alumnos y alumnas que toman un desayuno saludable tienden a concentrarse mejor que los estudiantes que se saltan el desayuno por completo. Cuando comienzan el día desayunando, pueden centrarse mejor en sus tareas y se distraen menos con lo que ocurre en clase y con otros estudiantes. También comprenden lo que se les enseña con mayor facilidad y retienen la información mejor que aquellos alumnos y alumnas que tienen hambre porque no han desayunado.

Mejores notas

Los niños y niñas  que desayunan antes de comenzar su día escolar no solo se concentran mejor, sino que tienden a obtener mejores notas en sus exámenes de matemáticas, lectura y ciencias. Según varios estudios, los alumnos y alumnas que regularmente desayunan obtienen unas notas que son un 25 por ciento más altas en estas pruebas. Los investigadores creen que esto se debe a que el desayuno proporciona la energía necesaria para aumentar las habilidades cognitivas o de pensamiento, velocidad y resolución de problemas.

Mayor energía

Cuando duermes, técnicamente estás en ayunas. Debido a esto, el nivel de glucosa en la sangre comienza a caer durante la noche. Cuando te levantas y desayunas, proporcionas la glucosa que tu cuerpo necesita para comenzar el día. Los niños y jóvenes que se despiertan después de un ayuno nocturno y van al colegio sin desayunar, comienzan el día con un nivel bajo de azúcar en la sangre que sigue bajando. Esto puede hacer que se sientan lentos y que sea más difícil enfrentarse a sus primeras clases matutinas. Por el contrario, tomar un desayuno saludable antes de ir al colegio eleva la glucosa en sangre a un nivel saludable y proporciona la energía que los estudiantes necesitan para sentirse bien en clase hasta la hora del almuerzo.

Más allá de lo académico

Sin embargo, no se trata solo de notas y concentración. Desayunar puede ayudar a los niños y niñas a satisfacer sus necesidades diarias de nutrientes más fácilmente. Según varios estudios, los niños que regularmente desayunan ingieren aproximadamente de un 20 a un 60 por ciento más hierro, vitaminas B y vitamina D que los niños que se saltan el desayuno. Los que desayunan también tienden a consumir más fibra diaria y reducir el colesterol total en grasas y en la dieta.

Tomar regularmente el desayuno también se asocia con un índice de masa corporal más saludable y una menor probabilidad de obesidad. Los diferentes estudios muestran que los alumnos y alumnas que regularmente desayunan tienen más facilidad para mantener un peso corporal saludable que los alumnos y alumnas que se suelen saltar el desayuno.

Un desayuno “en diferido”

Muchas veces lo que ocurre es que los niños no tienen hambre a las 8.30 pero sí a las 10.30. Podemos, por tanto, preparar un desayuno “en diferido”.

Si tienen sed al levantarse sería una buena idea que tomaran al menos un vaso de leche para no llegar totalmente en ayunas al colegio. Con ello estarían ya ingiriendo un lácteo.

Ahoro solo quedaría prepararles un almuerzo que completara este “pequeño desayuno”. Debemos olvidarnos de ponerle bollería, zumos o lácteos azucarados, bocadillos de embutido (jamón, fuet, fiambre de pavo, salchichón, salami…). Sin embargo, podemos prepararles un bocata de pan integral con unas rodajas de tomate y un poco de queso fresco.

Por último,  podríamos completarlo o sustituirlo por una fiambrera con fruta cortada y preparada para comer. Si el niño ya es más mayor, poner en la mochila una pieza de fruta llevará menos tiempo y es una opción igual de saludable. 

Sin comentarios

Publicar un comentario