TABLETS VS LIBROS DE TEXTO

TABLETS VS LIBROS DE TEXTO

Aunque parezca sorprendente son muchas las familias que cuando vienen a matricular a sus hijos en Secundaria o Bachillerato me preguntan si los alumnos y alumnas utilizan ipads o tablets. Mi respuesta es siempre la misma, “utilizamos libros de texto porque así nos lo han pedido los alumnos desde siempre”.

Está claro que lo preguntan porque consideran que es una metodología más moderna e innovadora y que incluso va a favorecer el aprendizaje de sus hijos. Sin embargo, hace ya mucho tiempo que nosotros decidimos no abandonar el libro de texto y acompañar el aprendizaje de nuestros alumnos y alumnas con el uso de chromebooks, de manera que podíamos introducir las nuevas tecnologías en el aula sin dejar de lado la ventaja que supone para un joven de esa edad tener un libro de texto con el que trabajar y estudiar.

En un primer momento, cuando se empezaron a introducir en otros centros, nos lo estuvimos planteando pero fueron los propios alumnos los que nos pidieron que no lo cambiáramos, que necesitaban el libro para subrayar, hacer anotaciones y al final estudiar. Es verdad que son capaces de pasar horas delante de una pantalla por temas de ocio pero, en cambio, se les hace difícil trabajar de esta manera.

Desde esa época y después de años de experimentos sociales , las investigaciones han demostrado que el uso de estos dispositivos de forma prolongada es contraproducente. Nuestros jóvenes no necesitan pasar toda la jornada escolar delante de una pantalla para luego llegar a casa y continuar delante de otra en su tiempo de ocio.

Importantes directivos de empresas tecnológicas como Bill Gates o Steve Jobs han preferido que sus hijos acudieran a centros en los que las nuevas tecnologías no estaban implementadas en el aula a tiempo completo. Aunque parezca contradictorio tal vez sea porque saben que las investigaciones indican que es contraproducente el uso de dispositivos electrónicos en niños de estas edades.

Por supuesto el problema no está en la tecnología en sí misma sino en el uso descontrolado que pueden llegar a hacer de la misma. Independientemente de las consecuencias físicas que puede tener el uso de estos dispositivos creemos que no desarrollan de igual manera la creatividad de nuestros alumnos, limitan su capacidad de movimiento y expresión y sobre todo afecta a su capacidad de concentración.

Nosotros, de momento, continuamos apostando por el libro de texto y el uso puntual del Chromebook en el aula como complemento indispensable y lo más importante de todo nuestros alumnos así lo quieren.

Rosma Yagüe. Directora de Secundaria y Bachillerato. Colegio Las Colinas.

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